Fascitis Plantar: ¿Qué podemos hacer para tratarla y evitarla?

Fascitis Plantar: ¿Qué podemos hacer para tratarla y evitarla?
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Muchos habréis escuchado hablar de la fascitis plantar alguna vez, pues es la causa más común de dolor en el talón, pero ¿sabemos realmente que es la fascitis plantar y cómo podemos intentar solucionarla?

Vamos a intentar explicar de una forma sencilla en que consiste la fascitis plantar, por qué se produce y qué podemos hacer para solucionarla.

Bien, entonces ¿qué es eso de la fascitis? Básicamente la fascitis plantar es la inflamación de una banda de tejido grueso similar a un tendón que conecta el calcáneo (hueso del talón) con los dedos de los pies, a esta banda de tejido le llamamos fascia plantar.

¿Y, a parte de producir dolor sirve para algo más la fascia plantar? Sí, la fascia plantar tiene como principales funciones mantener el arco del pie o la bóveda plantar, absorber y devolver energía cuando nos movemos y proteger nuestros metatarsianos.

¿Qué síntomas produce? Es decir ¿Cómo puedo saber si el dolor que padezco es producido por una fascitis? Dentro de las posibles causas de dolor en el talón la fascitis plantar es la más común de todas, de hecho, hay estudios que afirman que hasta un 10% de la población la sufrirá alguna vez en la vida.

Se caracteriza por un dolor punzante o lacerante que aparece en el talón, suele ser más doloroso en los primeros pasos del día y tiende a disminuir conforme vamos teniendo un poco de actividad, también después de hacer deporte o de pasar un tiempo sentados y volver a ponernos de pie. Si no está en fase muy aguda lo más probable es que tengamos esos momentos puntuales de dolor y después disminuya, pero si dejamos que vaya agudizándose puede convertirse en un dolor más continuo y dificultar las actividades de la vida diaria y la práctica deportiva.

¿Por qué me ha pasado a mí?

Aunque la causa de la aparición de la fascitis no siempre está clara, sí que hay factores de riesgo que pueden desencadenarla. Como, por ejemplo:

-Trabajos en los que se pase mucho tiempo de pie.

-Obesidad

-Ciertos deportes como el ballet, carreras de larga distancia o sobre terrenos irregulares.

-Utilización de calzado de seguridad.

-Mala elección del calzado (chanclas en verano, tacones…)

-Pies valgos o muy cavos.

-Biomecánica alterada al caminar.

-Suele ser más frecuente entre los 40 y los 60 años.

-En la población no deportista es más frecuente en mujeres, aunque entre la población deportista la proporción entre hombres y mujeres que la sufren es similar.

Todo esto está muy bien, pero lo que yo quiero saber es ¿Cómo puedo solucionar mí fascitis plantar? Esta pregunta ya es un poco más compleja de responder pues dependerá de cada caso, pero te voy a contar lo que en OSTEOFIS podemos hacer por ayudarte.

Seguro que alguna vez has escuchado algo similar a “yo he tenido fascitis y eso no se va con nada, a mí me duró dos años, probé varios tratamientos y nada me funcionó, eso es para toda la vida”.

El primer consejo que te voy a dar es que no prestes atención a esos comentarios y ante los primeros síntomas acuda a buscar ayuda profesional, pues es verdad que tiende a agravarse si no ponemos remedio desde el principio y los tratamientos tienen más éxito si se encuentra en fase inicial.

Una vez en consulta lo primero que tenemos que hacer es una buena valoración y diagnóstico para primero determinar si el dolor que padecemos es debido a una fascitis o es otro tipo de patología con sintomatología similar como puede ser una rotura de la fascia, bursitis subcalcánea, síndrome de la almohadilla grasa del talón, síndrome del tarso o una fractura del calcáneo.

Para esto en OSTEOFIS a parte de realizar una valoración física contamos con ecografía, con la que podemos completar un buen diagnóstico diferencial y ver exactamente el estado en el que se encuentran nuestros tejidos y en especial la fascia plantar. A parte nos permite ver si hay espolón calcáneo o no (en este caso el tratamiento continúa siendo muy similar al de la fascitis).

Una vez tengamos claro que los síntomas corresponden a una fascitis debemos decidir el tratamiento. Es muy importante que este sea personalizado y adaptado a cada caso, pues debemos corregir las causas que hayan podido desencadenar el problema. Para ello nos ayudaremos de la Terapia Manual y ejercicios individualizados para fortalecer la musculatura que pueda estar débil, ganar estabilidad articular, mejorar la elasticidad de tejidos acortados etc.

En caso que lo consideremos necesario se puede derivar a podología ara realizar un correcto examen biomecánico de la marcha y en caso necesario utilizar órtesis plantares (plantillas).

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